Vender una vivienda no termina en la firma ante notario. Después de cerrar la operación, comienza una fase igual de importante: la correcta declaración fiscal de la venta. En este artículo analizamos qué ocurre si no declaras bien una venta inmobiliaria, cuáles son las sanciones más habituales en 2026 y cómo evitar problemas con la Agencia Tributaria.
La venta de una vivienda y sus obligaciones fiscales
Cuando transmites un inmueble en España, debes cumplir con varias obligaciones fiscales. La principal es declarar la ganancia o pérdida patrimonial en la declaración de la renta correspondiente al ejercicio en el que se realizó la venta.
La ganancia patrimonial se calcula como la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición, teniendo en cuenta gastos asociados como notaría, registro, impuestos pagados en la compra y posibles inversiones o mejoras acreditadas.
Además, en la mayoría de los casos también interviene el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, conocido como plusvalía municipal, que se liquida ante el ayuntamiento correspondiente.
No declarar correctamente estos conceptos puede generar consecuencias económicas relevantes.
Principales errores al declarar una venta inmobiliaria
En 2026, los errores más frecuentes en operaciones de compraventa de vivienda siguen siendo:
-
No declarar la ganancia patrimonial.
-
Declarar un valor de adquisición incorrecto.
-
Omitir gastos deducibles que pueden reducir la carga fiscal.
-
Aplicar mal exenciones, como la reinversión en vivienda habitual.
-
Declarar un precio inferior al real.
Estos fallos pueden producirse por desconocimiento, mala asesoría o por intentar reducir artificialmente la factura fiscal. Sin embargo, la digitalización de los registros y el cruce automático de datos entre notarios, registros y Hacienda hacen que cada vez sea más difícil que una irregularidad pase desapercibida.
¿Qué ocurre si no declaras correctamente?
Las consecuencias dependen del tipo de error y de si se considera una simple equivocación o una infracción tributaria.
-
Regularización de la deuda
Si Hacienda detecta una discrepancia, puede iniciar un procedimiento de comprobación. En ese caso, exigirá el pago de la cantidad dejada de ingresar junto con intereses de demora acumulados desde la fecha en que debiste declarar. -
Sanciones económicas
Si la Administración considera que hubo negligencia o intención de ocultar información, puede imponer una sanción que suele oscilar entre el 50 % y el 150 % de la cuota no ingresada. El porcentaje dependerá de la gravedad de la infracción y de si existe ocultación de datos. -
Recargos por declaración extemporánea
Si detectas el error antes de recibir un requerimiento y presentas una declaración complementaria, deberás asumir un recargo progresivo que aumenta en función del tiempo transcurrido. Esta opción reduce considerablemente el impacto económico frente a una sanción formal. -
Problemas futuros con otras operaciones
Una declaración incorrecta puede afectar futuras transmisiones, comprobaciones patrimoniales o solicitudes de financiación, ya que los valores declarados quedan registrados y pueden ser revisados posteriormente.
El papel de la ganancia patrimonial en 2026
En el contexto actual, donde los precios de la vivienda han aumentado en muchas zonas, es habitual que las ventas generen ganancias patrimoniales significativas. Esto implica tributar en el IRPF según los tramos vigentes del ahorro, que se aplican de forma progresiva.
No tener en cuenta correctamente el cálculo puede implicar pagar más de lo necesario o, por el contrario, declarar menos y exponerse a una revisión.
También es importante considerar posibles exenciones. Por ejemplo, las personas mayores de 65 años pueden quedar exentas si venden su vivienda habitual, y quienes reinvierten el importe obtenido en una nueva vivienda habitual pueden beneficiarse de reducciones fiscales si cumplen los requisitos y plazos establecidos.
¿Puede Hacienda revisar una venta años después?
Sí. La Administración dispone de un plazo general de cuatro años para comprobar y reclamar deudas tributarias. Este periodo comienza a contar desde el último día del plazo voluntario de presentación de la declaración.
Durante ese tiempo, puede solicitar documentación que justifique el valor de compra, los gastos aplicados o la reinversión declarada. Por eso es fundamental conservar escrituras, facturas de reformas, justificantes de impuestos y cualquier documento relacionado con la operación.
Cómo evitar problemas al declarar una venta inmobiliaria
Para minimizar riesgos, es recomendable seguir estas pautas:
-
Calcular correctamente el valor de adquisición incluyendo todos los gastos acreditables.
-
Incluir los gastos asociados a la venta que puedan minorar la ganancia.
-
Revisar si se cumplen los requisitos para aplicar exenciones.
-
Presentar la declaración dentro de plazo.
-
Corregir voluntariamente cualquier error antes de recibir un requerimiento.
Además, contar con asesoramiento profesional especializado en operaciones inmobiliarias permite anticipar escenarios fiscales y optimizar la tributación dentro del marco legal.
Declarar bien es proteger tu patrimonio
No declarar correctamente una venta inmobiliaria puede salir mucho más caro que cumplir adecuadamente con las obligaciones fiscales desde el principio. En un entorno cada vez más digitalizado y con mayor control tributario, los riesgos de omitir información son elevados.
Planificar la operación con antelación, calcular correctamente la ganancia patrimonial y revisar las posibles exenciones disponibles en 2026 son pasos clave para evitar sanciones y proteger el beneficio obtenido en la venta.
En Urbalor recomendamos abordar cada compraventa no solo desde la perspectiva comercial, sino también desde el ángulo fiscal, asegurando que el proceso sea seguro, transparente y alineado con la normativa vigente.

