El invierno pone a prueba el estado de cualquier vivienda. Las bajas temperaturas, la humedad y el mayor uso de sistemas de calefacción hacen que pequeños descuidos en el mantenimiento del hogar puedan convertirse en problemas costosos. En Urbalor, sabemos que una vivienda bien cuidada no solo garantiza confort, sino también seguridad y eficiencia energética. Por eso, repasamos los errores más habituales en el mantenimiento del hogar durante el invierno y te explicamos cómo prevenirlos de forma sencilla.
Descuidar el aislamiento térmico
Uno de los errores más frecuentes es no prestar atención al aislamiento de la vivienda. Ventanas mal selladas, puertas sin burletes o fachadas con pérdidas térmicas provocan que el calor se escape con facilidad, aumentando el consumo energético.
Cómo evitarlo:
Revisa el estado de puertas y ventanas antes de que llegue el frío intenso. Instalar burletes, sellar juntas o usar cortinas térmicas son soluciones económicas y eficaces. Un buen aislamiento mejora el confort interior y reduce notablemente la factura de la calefacción.

No revisar la calefacción antes del invierno
Esperar a que bajen las temperaturas para encender la calefacción suele traer sorpresas desagradables: radiadores que no calientan, calderas que fallan o sistemas poco eficientes.
Cómo evitarlo:
Realiza una revisión preventiva del sistema de calefacción a comienzos del otoño. Purga los radiadores, comprueba la presión de la caldera y asegúrate de que el termostato funciona correctamente. Un mantenimiento a tiempo evita averías y alarga la vida útil de los equipos.
Ventilar mal la vivienda
Durante el invierno es habitual mantener las ventanas cerradas durante todo el día para conservar el calor. Sin embargo, una ventilación insuficiente favorece la aparición de humedad y condensación.
Cómo evitarlo:
Ventila la vivienda al menos 10 o 15 minutos diarios, preferiblemente en las horas centrales del día. Esta práctica renueva el aire interior, reduce la humedad y previene la aparición de moho sin afectar significativamente a la temperatura del hogar.
Ignorar las humedades y la condensación

Las manchas en paredes y techos o los cristales empañados son señales claras de un problema de humedad. Muchas veces se ignoran hasta que el daño es visible y más difícil de solucionar.
Cómo evitarlo:
Identifica el origen de la humedad cuanto antes. Puede deberse a condensación, filtraciones o una ventilación deficiente. Utilizar deshumidificadores, mejorar la ventilación o revisar posibles fugas de agua ayuda a proteger la vivienda y la salud de quienes la habitan.
No proteger las instalaciones de fontanería
Las bajas temperaturas pueden provocar la congelación de tuberías, especialmente en viviendas unifamiliares, trasteros o zonas poco aisladas. Este es uno de los errores más costosos en invierno.
Cómo evitarlo:
Aísla las tuberías expuestas y revisa grifos exteriores. En periodos de frío extremo, dejar correr un pequeño hilo de agua durante la noche puede evitar congelaciones. Un simple gesto puede prevenir roturas y reparaciones caras.
Usar incorrectamente la calefacción

Otro error habitual es mantener la calefacción encendida todo el día o a temperaturas excesivamente altas, lo que incrementa el consumo y reduce la eficiencia del sistema.
Cómo evitarlo:
Programa la calefacción para mantener una temperatura constante y confortable, entre 19 y 21 grados. Utilizar termostatos programables y bajar la temperatura por la noche o cuando no hay nadie en casa es clave para ahorrar energía sin renunciar al confort.
Olvidar el mantenimiento de terrazas y exteriores
Terrazas, balcones y patios también sufren durante el invierno. La acumulación de hojas, agua o suciedad puede provocar filtraciones y deterioro de los materiales.
Cómo evitarlo:
Limpia desagües y revisa el estado de los pavimentos y cerramientos exteriores. Asegurarte de que el agua drena correctamente evita humedades y daños estructurales a largo plazo.
Prevenir es la clave para un invierno sin sorpresas
El mantenimiento del hogar en invierno no tiene por qué ser complicado si se actúa con previsión. Evitar estos errores comunes permite disfrutar de una vivienda más confortable, eficiente y segura durante los meses fríos. En Urbalor, apostamos por hogares preparados para cada estación, donde el cuidado y la prevención marcan la diferencia.
Dedicar tiempo a revisar tu vivienda antes y durante el invierno es una inversión en tranquilidad y bienestar. Con pequeños gestos y un mantenimiento adecuado, tu hogar estará listo para afrontar el frío sin contratiempos.

