Si estás pensando en vender o necesitas solicitar una hipoteca, uno de los pasos clave es la tasación inmobiliaria. El valor que determine el tasador puede influir directamente en el precio de venta o en la financiación que puedas obtener. Por eso, saber cómo preparar tu casa para una tasación inmobiliaria es fundamental si quieres obtener la mejor valoración posible.
En mercados locales como Alcorcón, donde los compradores comparan mucho y el precio por metro cuadrado varía según zona y estado del inmueble, una buena preparación puede marcar la diferencia.
A continuación, te explicamos qué aspectos influyen en la tasación y cómo optimizar tu vivienda antes de la visita del técnico.
Qué tiene en cuenta un tasador inmobiliario
Antes de preparar la vivienda, es importante entender cómo funciona una tasación. El tasador no fija el precio en función de emociones o expectativas, sino de criterios técnicos objetivos.
Entre los factores que analiza se encuentran:
- Superficie construida y útil
- Ubicación y zona
- Estado de conservación
- Antigüedad del edificio
- Calidad de materiales
- Servicios y equipamientos cercanos
- Operaciones comparables en la zona
Aunque no todo depende del propietario, sí existen aspectos que puedes mejorar antes de la visita.
Orden y limpieza: impacto en la percepción
Aunque la tasación se basa en criterios técnicos, la impresión visual influye. Una vivienda limpia, ordenada y bien cuidada transmite sensación de mantenimiento y conservación.
Despejar espacios, retirar objetos personales y asegurar una buena ventilación ayuda a que el inmueble se perciba en mejores condiciones.
No se trata de hacer una reforma completa, sino de presentar la vivienda de forma profesional.
Reparar pequeños desperfectos
Antes de la tasación, conviene revisar detalles que puedan afectar a la valoración:
- Grifos que gotean
- Interruptores dañados
- Puertas que no cierran correctamente
- Humedades visibles
- Rodapiés o marcos deteriorados
Pequeñas reparaciones pueden evitar que el tasador considere el estado de conservación como “regular” en lugar de “bueno”.
Actualizar pintura y acabados básicos
Si la vivienda presenta paredes con manchas, colores muy antiguos o desconchados, puede ser recomendable pintar antes de la tasación.
Los tonos neutros y la sensación de luminosidad mejoran la percepción general del inmueble.
No siempre es imprescindible, pero en viviendas que llevan años sin actualizar puede influir positivamente.
Tener la documentación preparada
Uno de los errores más frecuentes es no disponer de la documentación necesaria durante la visita del tasador. Esto puede retrasar el proceso o generar dudas sobre superficies y características.
Conviene tener preparados:
- Escritura de propiedad
- Nota simple actualizada
- Último recibo del IBI
- Planos si se dispone de ellos
- Certificado de eficiencia energética
- Información sobre reformas realizadas
Cuanta más información técnica puedas aportar, más precisa será la valoración.
Acreditar reformas y mejoras realizadas
Si has realizado reformas importantes —como cambio de instalaciones, renovación de cocina o baño, mejoras en aislamiento o ventanas— es importante acreditarlo.
Las reformas bien documentadas pueden influir positivamente en la valoración, especialmente si mejoran la eficiencia energética o la calidad constructiva.
Guardar facturas y certificados puede ayudar a justificar el estado actual del inmueble.
Mejorar la iluminación
La luz natural y artificial influye en la percepción del espacio. Antes de la visita, abre persianas, limpia cristales y asegúrate de que todas las bombillas funcionan correctamente.
Una vivienda luminosa transmite amplitud y buen estado general.
Revisar elementos comunes del edificio
En el caso de pisos en comunidades, el tasador también valorará el estado del edificio.
Aunque no depende directamente del propietario, conviene asegurarse de que las zonas comunes estén en buen estado el día de la visita. Ascensores, portales y fachadas influyen en la valoración global.
Evitar reformas apresuradas sin estudio previo
No todas las reformas aumentan el valor en la misma proporción. Antes de invertir grandes cantidades para mejorar la tasación, conviene analizar si realmente se recuperará esa inversión.
En algunos casos, una vivienda bien presentada y con mantenimiento adecuado obtiene una valoración correcta sin necesidad de grandes intervenciones.
La importancia del análisis previo al mercado
Si la tasación se realiza con intención de venta, es recomendable conocer el comportamiento del mercado local antes de iniciar el proceso. El valor de tasación no siempre coincide exactamente con el precio de mercado, ya que la tasación responde a criterios financieros y normativos.
Por eso, combinar una tasación con un estudio de mercado profesional permite definir una estrategia realista de venta.
Saber cómo preparar tu casa para una tasación inmobiliaria puede ayudarte a obtener una valoración más ajustada a su potencial real. Orden, mantenimiento, pequeñas reparaciones y documentación en regla son claves para presentar tu vivienda en las mejores condiciones.
Si estás pensando en vender en Alcorcón, preparar adecuadamente la tasación es el primer paso para fijar un precio competitivo y alineado con el mercado actual.

