España se consolida como uno de los mercados inmobiliarios más atractivos de Europa. Después de un año caracterizado por la prudencia y la contención de decisiones, el mercado inmobiliario europeo comienza a dejar atrás la fase de ajuste y se adentra en un nuevo ciclo de crecimiento moderado. De cara a 2026, las perspectivas apuntan a una mejora progresiva de la actividad, impulsada por un entorno macroeconómico más favorable, una mayor estabilidad financiera y el retorno gradual del capital inversor hacia activos de mayor calidad.
Este cambio de escenario queda reflejado en el último informe de Cushman & Wakefield, que analiza la evolución del inmobiliario en Europa y sitúa a España como uno de los países mejor posicionados para aprovechar esta nueva fase. La combinación de demanda sólida, oferta limitada en determinados segmentos y atractivo para el capital internacional refuerza el papel del mercado español dentro del contexto europeo.
Un contexto europeo más estable y con mayor visibilidad
La normalización de la política monetaria y la reducción de la volatilidad económica están generando un clima de mayor confianza entre inversores y operadores. Aunque la recuperación no será inmediata ni homogénea en todos los países, los fundamentos del mercado muestran una clara tendencia a la estabilización. En este entorno, los activos prime vuelven a concentrar el interés, al ofrecer mayor seguridad y recorrido de crecimiento a medio plazo.
España destaca dentro de este panorama por su capacidad para atraer inversión en distintos segmentos, con previsiones de incremento de rentas superiores a la media europea en áreas clave como logística, residencial y hotelería.
Retail: consolidación de los ejes comerciales prime
El comercio minorista ha recuperado protagonismo en el reparto de la inversión inmobiliaria en Europa. Las principales ciudades vuelven a captar operaciones relevantes, especialmente en ubicaciones prime. Madrid se consolida como uno de los mercados más activos, con un comportamiento positivo de las rentas en las calles comerciales más consolidadas.
Las previsiones apuntan a un crecimiento sostenido de las rentas prime en los próximos ejercicios, apoyado en la escasez de locales bien situados y en la estrategia de las marcas por reforzar su presencia física en zonas de alto tránsito. A escala continental, el retail incrementa su peso dentro del volumen total de inversión, con un mayor dinamismo en el sur de Europa.
Logística: crecimiento sostenido en un mercado más maduro
El segmento logístico entra en una fase de mayor equilibrio tras los fuertes crecimientos registrados en años anteriores. Aunque la absorción se ha moderado ligeramente, la demanda se mantiene estable y la oferta continúa siendo limitada en ubicaciones estratégicas. Esta situación sigue presionando al alza las rentas prime.
España se sitúa entre los mercados europeos con mejores perspectivas de crecimiento en logística, gracias al desarrollo del comercio electrónico, la necesidad de optimizar las cadenas de suministro y el papel creciente de los grandes núcleos urbanos como centros de distribución. Madrid, Barcelona y los principales corredores logísticos concentran buena parte del interés inversor.
Residencial: un desequilibrio estructural que impulsa las rentas
El mercado residencial continúa siendo uno de los pilares del inmobiliario europeo. La demanda de vivienda en alquiler se mantiene elevada, impulsada por factores demográficos, movilidad laboral y dificultades de acceso a la compra. Sin embargo, la oferta no crece al mismo ritmo, especialmente en las grandes ciudades.
En este contexto, España lidera las previsiones de crecimiento de rentas residenciales en Europa. La falta de vivienda nueva, unida al atractivo de los principales mercados urbanos, refuerza el interés por el segmento living como activo defensivo y con recorrido a largo plazo.
Oficinas: preferencia por ubicaciones centrales y calidad
El mercado de oficinas muestra una clara polarización. Las empresas concentran su demanda en edificios modernos, eficientes y bien ubicados, principalmente en los distritos centrales de negocios. Esta tendencia está contribuyendo a reducir las tasas de disponibilidad en zonas prime y a sostener la evolución positiva de las rentas.
La limitada incorporación de nueva oferta en estas áreas refuerza el valor de los activos existentes y favorece estrategias de reposicionamiento y rehabilitación.
Hoteles y activos alternativos: motores del interés inversor
El sector hotelero continúa mostrando un comportamiento sólido, apoyado en la fortaleza del turismo internacional. España se mantiene como uno de los principales destinos de inversión hotelera en Europa, beneficiándose de su posicionamiento global y de la profesionalización del sector.
Además, los centros de datos ganan protagonismo como uno de los activos con mayor potencial de crecimiento. La expansión de la inteligencia artificial y la digitalización está impulsando la demanda de infraestructuras tecnológicas, con una clara apertura hacia nuevos hubs en el sur de Europa.
España ante una oportunidad estratégica
El nuevo ciclo inmobiliario europeo abre una etapa de oportunidades selectivas. En este contexto, España se consolida como uno de los mercados más atractivos, con fundamentos sólidos y capacidad para ofrecer rentabilidad en distintos segmentos. La recuperación será gradual, pero el posicionamiento del mercado español refuerza su papel como destino prioritario para la inversión inmobiliaria en los próximos años.

